En junio de 1954, en la ciudad de Madrid se vivió un episodio tan curioso como inolvidable. Tras ser transportada por media ciudad, en pleno centro urbano se comenzó a exhibir una gigantesca ballena de 20 metros de longitud y 60 toneladas de peso.
La historia comenzó unos meses antes, cuando a mediados de abril de 1954, un ballenero que había sido contratado por un empresario, capturó una enorme ballena en aguas del Atlántico, muy cerca de Gibraltar. Surgió entonces la idea de convertir al animal en un espectáculo itinerante. Para ello, se embalsamó el cadáver de la ballena de forma rudimentaria y se cargó sobre lo que los organizadores anunciaron como "el camión más grande del mundo".
El día 13 de junio de ese año, la ballena, a la que se llamó "Moby Dick", fue exhibida en una carpa levantada en la Plaza de la Moncloa. Los madrileños formaron colas para contemplar algo extraordinario y que la mayoría jamás había visto, en un espectáculo ambulante que duró dos semanas y por el que se cobraba dos pesetas por la entrada. Junto al cadáver del animal se colocaron carteles que explicaban las partes del cuerpo; mientras un cronista de la época describió el evento como "una reina vencida de los océano que producía estupor".
Sin embargo, lo que comenzó como una atracción de feria pronto se tornó en un espectáculo incómodo para la mayoría. La conservación del animal era totalmente precaria, de manera que el calor y la exposición al aire empezaron a pasar factura y se comenzó a extender un fuerte olor que hacía que el ambiente por momentos se volviera desagradable. Al cabo de dos semanas, la exhibición se retiró de Madrid y la ballena continuó su "gira" por otras ciudades de España como Barcelona o Zaragoza.
El 12 de mayo de 1984 se celebraba en Alemania un evento único que muy pocas veces se ha dado a lo largo de la historia del automovilismo: una carrera en el circuito de Nürburgring en el que varios campeones del mundo de Fórmula 1 competían entre ellos con el mismo coche, un Mercedes 190 E 2.3-16.
Se trataba de una carrera de exhibición que se conoció oficialmente como la Carrera de Campeones de Nürburgring de 1984 (1984 Nürburgring Eröffnungsrennen), y fue organizada por Mercedes-Benz con un doble objetivo. Por un lado, la empresa alemana buscaba promocionar de esta forma su nuevo modelo Mercedes 190 E 2.3-16, el cual tenía un aspecto mucho más deportivo, con un motor de 2.3 litros y 16 válvulas, y una potencia de 185 caballos. Por otra parte, se eligió Nürburgring de manera expresa para celebrar y dar a conocer al público el nuevo trazado del histórico circuito.
Pero sin duda la gran atracción de esta carrera de campeones fue los pilotos invitados al evento. En la carrera participaron 20 de los mejores pilotos de ese momento, entre los que se encontraban 9 campeones del mundo de Fórmula 1, así como conocidos pilotos de otras competiciones y pilotos jóvenes que estaban empezando a despuntar y que poco tiempo después también serían campeones del mundo, como Ayrton Senna o Alain Prost.
Todos ellos competirían en la carrera con el mismo coche, un Mercedes 190 E 2.3-16 al que se añadieron pequeñas modificaciones para competir (particularmente en materia de seguridad y rendimiento) y en las mismas condiciones.
La Carrera de Campeones de Nürburgring de 1984 reunió así a la mayor cantidad de campeones de cualquier carrera automovilística importante en la historia. La lista de participantes incluía a 9 campeones del mundo de Fórmula 1, James Hunt, Niki Lauda, Denny Hulme, John Surtees, Phil Hill, Jack Brabham, Keke Rosberg, Jody Scheckter y Alan Jones; a los que se sumaron otros conocidos pilotos de la época, como Stirling Moss, Carlos Reutemann, John Watson, Alain Prost o Ayrton Senna.
Con una asistencia de 120.000 espectadores, el evento comenzó con varias exhibiciones y desfiles, para realizar posteriormente una clasificación a una vuelta con la que conformar la parrilla de salida de la carrera. Alain Prost fue quien consiguió la pole, con Carlos Reutemann en segunda posición y Ayrton Senna tercero.
La Carrera de Campeones de Nürburgring de 1984 se celebró a 12 vueltas y el ganador de esta histórica prueba de automovilismo fue Ayrton Senna, en una actuación que muchos consideran uno de los momentos clave de su carrera y que marcó su ascenso en el mundo de la competición, venciendo a varios campeones del mundo con el mismo coche.
También fue destacable la actuación de Niki Lauda, quien no había podido participar en las prácticas previas y únicamente pudo clasificarse 14º. Sin embargo, su desempeño en la carrera fue brillante y acabó segundo, a menos de dos segundos del ganador.
Alain Prost por su parte, a pesar de su gran clasificación, acabó 15º la carrera, si bien es cierto que sufrió varios percances, primero con Ayrton Senna en la primera vuelta (un preludio de la histórica rivalidad entre ambos pilotos), y posteriormente con el italiano Elio de Angelis, lo que le hizo perder varios puestos que luego no pudo recuperar.
Además del prestigio que supuso para Senna ganar esta histórica carrera, el piloto brasileño recibió como premio un ejemplar nuevo del modelo Mercedes 190 E 2.3-16. El coche original con el que ganó fue llevado al Museo Mercedes-Benz de Stuttgart, donde se exhibe actualmente.