Pocas fotografías reúnen tanta historia de la exploración como la conocida como "Las tres estrellas polares" (The Three Polar Stars). Tomada el 16 de enero de 1913 en Filadelfia, la imagen inmortalizó un encuentro irrepetible entre Roald Amundsen, Ernest Shackleton y Robert Peary, tres de los exploradores más célebres de comienzos del siglo XX, durante la llamada Edad Heroica de la exploración polar.
La fotografía fue realizada por el prestigioso fotógrafo William H. Rau durante un encuentro organizado con motivo de la visita de Amundsen a Estados Unidos. El explorador noruego se encontraba realizando una gira de conferencias tras su histórica conquista del Polo Sur en diciembre de 1911, una hazaña que le había convertido en una celebridad internacional. La ocasión permitió reunirlo con dos de las grandes figuras de la exploración polar de la época.
Cada uno de los protagonistas representaba un capítulo distinto de la conquista de las regiones heladas del planeta. Amundsen acababa de hacer historia al convertirse en el primer ser humano en alcanzar el Polo Sur. Robert E. Peary era mundialmente conocido por haber afirmado haber llegado al Polo Norte en 1909, un logro que todavía hoy continúa siendo objeto de debate entre los historiadores. Por su parte, Ernest Shackleton ya era uno de los exploradores antárticos más respetados gracias a sus expediciones con la Discovery y la Nimrod, aunque la extraordinaria odisea del Endurance, que terminaría por convertirlo en un símbolo de liderazgo y supervivencia, aún estaba por suceder.
Más allá del prestigio de sus protagonistas, la fotografía posee un enorme valor histórico porque inmortaliza un encuentro irrepetible. Rara vez coincidieron en un mismo lugar tres hombres que marcaron de forma tan decisiva la llamada Edad Heroica de la exploración polar, un periodo comprendido entre finales del siglo XIX y los primeros años del XX en el que las expediciones a la Antártida y el Ártico despertaron una enorme fascinación en todo el mundo.
Con el paso del tiempo, "Las tres estrellas polares" se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de la historia de la exploración. No solo reúne a tres auténticas leyendas, sino que retrata el momento de transición en la que que los grandes espacios en blanco de los mapas estaban a punto de desaparecer y cuando aquellos exploradores eran considerados auténticos héroes nacionales.
