En esta curiosa fotografía, tomada el 11 de mayo de 1961 cerca de Hartford, Connecticut, podemos ver al vendedor Mike Drechsler repostando sus patines motorizados impulsados por gasolina en una estación de servicio.
Estos peculiares patines fueron desarrollados por la Motorized Roller Skate Company de Detroit, fundada en 1955 por el inventor Antonio Pirrello. El sistema utilizaba un pequeño motor de gasolina, de aproximadamente un caballo de potencia, que el usuario llevaba a la espalda como una mochila.
La energía se transmitía al patín derecho mediante un eje flexible oculto dentro de la manguera que puede verse descendiendo desde el motor. El patín izquierdo se utilizaba principalmente para mantener el equilibrio y dirigir la trayectoria. La velocidad se regulaba mediante un acelerador y un embrague manual que el usuario sostenía en la mano.
Aunque hoy parezcan extravagantes, estos patines representaban una visión muy seria del transporte personal del futuro. Se vendían por unos 250 dólares de la época, una cantidad considerable, y podían alcanzar velocidades sorprendentes para un dispositivo tan compacto (hasta 65 km/h). Su aspecto futurista les permitió aparecer en revistas, programas de televisión y demostraciones públicas durante los años 50 y 60.
Décadas antes, era ya habitual ver a gente montando en patinetes eléctricos a principios del siglo XX, pero estos primeros patines motorizados de gasolina no corrieron la misma suerte. Los problemas de seguridad, la dificultad para controlarlos y la falta de aplicaciones prácticas impidieron su popularización, de manera que acabarían cayendo en el olvido.

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